Primero, la idea detrás del titulo del blog (Mis tres neuronas…) se debe a la capacidad de procesar. Las computadoras, al menos se supone, trabajan en el nivel básico con dos valores: Si y No y son muy buenas. Mientras que mi cerebro trabaja con al menos tres valores: Si, No y Tal vez, entonces [como diría la Botellita de Jerez] soy chido.
Segundo, mi labor en El Supuesto termino. Casi todas las personas que están ahí me desterraron ahora que encontraron un buen pretexto. Para empezar no les caigo bien, tal vez no me odien pero no les agrado. Todo empezó porque yo creo que un periódico estudiantil debe ser otra cosa y lo expresaba además de cuestionar y criticar al producto y a la agrupación –nunca se ha logrado la institucionalización, ¿se aleja del peligro de la burocratización?- Entonces, dada la existencia de dos tipos de colaboradores, ellos y yo, proteste y no realice mi labor. Un ejemplo de esa dicotomía: la computadora para “hacer” cada número del periódico tiene un password para utilizar los recursos que tiene –en teoría eso evita el mal uso que se le puede dar- pero yo como Coordinador de sección no lo tenía a pesar de pedirlo de forma explicita y en repetidas ocasiones mientras que simples colaboradores sí conocen ese password. Así en palabras de un miembro del Consejo –cito como recuerdo- “no nos avisaste y eso no se hace” [¿será más exitosa una protesta si los previenes o si no lo haces?]. Esa protesta les dio el pretexto adecuado para que el consejo editorial hiciera firmar a los nuevos colaboradores –a sus amigos, un gran amigo que esta ahí no la vio hasta que se la enseñe con las firmas- una carta donde me prohíben la entrada al cubiculo [¡¿?!].
Eso me hace recordar la petición de Joaquín Sabina en su canción Noches De Boda.
Que ser valiente no salga tan caro, / que ser cobarde no valga la pena.
Así decir lo que pienso me fue contraproducente en ese proyecto. Ergo más tiempo para los demás.

