El anochecer es bello sentado en una banca de la plaza principal de Tlaxcala
Estoy en Tlax. Y resulta medio nefasto. Llegue con una infección en la garganta y además con la idea del pronto regreso al D.F. Esto último es bueno pues me aburro enormidades aquí pues parece que todas las personas con las que hablo cuando estoy aquí desaparecieron.

Me encontré con un par de amigos que hace años no veía. Al primero fue mientras estábamos desayunando (una barbacoa que no es de mis favoritas pero bueno) en un pueblo rumbo a Nanacamilpa. No recordé su nombre y no llamarle por su apodo al menos no mientras estuviera su familia y la mía presentes. Platicamos un rato fue agradable.

Por suerte encontre algo que hacerAl otro día ante la perspectiva de pasármela tirado en la cama salí a caminar. Descubrí que aquí también hay o había de las olimpiadas juveniles así que me di una vuelta y vi la final de parejas femenil (en una categoría que no recuerdo el nombre). Al salir y ya rumbo a mis quehaceres (comprar la comida) me encontré con el otro amigo. Él es amigo del primero y ya estaba prevenido de mi presencia. Platicamos un ratote. Y de ahí a casa.

Acaba de llegar una tía que será operada. Si esto se pone muy difícil, ¿que les da a las personas que creen que después de una operación recuperan el status de bebe que no puede hacer nada por si mismos?, huiré a la ciudad, su smog y su admirable caos eterno.

Se ve mejor en vivo